Los cuales he probado varias veces, pero no fue hasta la prueba de la PGA, en la cual antes de jugar estuve tirando unas cuantas bolas con su hierro 6, que mi cabeza no para de pensar en esa sensación, ese placer que provoca tocar un blade en el centro. Justamente ese día en la comida estuve hablando de la sensación con Lynryd y me corroboro lo que yo pensaba, la sensación de un blade con una S300 es incomparable, para lo bueno y para lo malo
Después de eso le arregle el hierro 7 a Coffee, que se le había roto la varilla y lo tuve durante un par de semanas, que lo estuve probando en el campo unos cuantos días y nuevamente esa sensación, ese placer que recorre todo el cuerpo. Es impresionante ver como un hierro siete le saca 10 metros a dos hierros seis diferentes, con bastante más perdón, los cuales se quedaban sobre la misma distancia y también estaban bien tocados, pero como todo en el golf tiene su parte de penitencia, que es ver que no hace más de 100 metros cuando la pegas pesada y te saltan los empastes.
Mi duda es cuantos de esos golpes podré dar para que me valga la pena, sin tener que ir al dentista cada semana
¿Cuantos de vosotros habéis tenido esa sensación? ¿Creéis que vale la pena disfrutar más a costa de sufrir más aún, cuando el objetivo es pasarse lo bien?




















