Después del Cb estaba un poco jodido. Le pegaba relativamente bien, no putteaba mal, alguna cagada, pero en líneas generales estaba contento con el juego, pero mosca con las puntuaciones.
Al llegar a casa, y como enfermo que soy, repase todos los golpes. Salida mal aquí, buen golpe allí, etc... Una vez mirado todo, me percate de una constante en muchas jugadas: mala elección de juego que me lastraba dos o tres pueblos.
Hoy he ido al abierto de Caldes con un objetivo: cabeza, mucha cabeza. Resultado, 45 puntos y bajada de 30,7 a 24,6 (el cielo). Un poco en la línea Pishiniana, me he dado cuenta que al no intentar cosas que no sé hacer, todo es mucho más fácil, y como no te lias más de la cuenta, acabas haciendo los golpes que dominas, crece tu confianza y lo bordas.
PD: pagaré el peaje durante unos días, pero como mola.... Soy de cuarta!

























