Debo reconocer que llevo cierto tiempo comiéndome el coco intentando analizar que tipo de swing( de uno o dos planos) se adapta mejor a mis características físicas, pues inevitablemente el físico se distorsiona a medida que el tiempo avanza. Si queremos mantener el nivel, no solo los ejercicios deben cambiarse, sino la manera de hacerlos. Por norma general solemos seguir un patrón de repeticiones y series que también repetimos aunque estemos cambiando de ejercicio. Esto lo que supone es un mantenimiento de la intensidad de trabajo. Aunque personalmente, quiero ir todavía más adelante con los entrenamientos y realizar también variaciones en la intensidad para conseguir mejores resultados. Estas variaciones lo que harán será aprovechar al máximo el potencial de nuestros músculos evitando que siempre sean las mismas fibras y la misma zona las que se trabajen para evitar lesiones. Debemos adaptarnos.
Volviendo al tema del swing y después de practicar debidamente tengo que anunciar que según mi opinión, todo es una farsa. No hay swing de uno o dos planos, pues lo que importa es el impacto y para un buen impacto solo hay un camino. Es como el maldito grip o agarre del palo, con toda una batería de instrucciones, nos han comido el tarro haciéndonos perder tiempo y dinero tratando de aplicar la forma correcta de coger el palo. Toda una patraña.
Jack Nicklaus fue lo que fue con un grip débil y como el dice: "Sea lo que fuere lo que un jugador de golf haga con un palo, ha de tener un solo propósito: conseguir un impacto acertado del palo contra la bola. Si lo logra de forma efectiva, la forma en la que lo hace importa muy poco en realidad."
