por Pepe » 02 Jul 2012, 16:58
En primer lugar, quiero agradecer al foro de la OMCat el haberme permitido utilizar su plataforma para llevar a cabo esta convocatoria y comunicarme tanto con los que han venido como con los que no han tenido la posibilidad de hacerlo. Ya sé que la OMCat es de todos nosotros, y podría parecer innecesario este agradecimiento, pero a mi enseñaron a dar las gracias. Gracias a la OMCat y a su foro.
Si me fío de los comentarios de los que habéis venido debo creer que este pequeño sarao ha sido todo un éxito. Básicamente por la armonía vivida estos días y porque todo ha salido a pedir de boca. Espero que el “desajuste” (vivan los eufemismos) del desayuno del sábado no empañe la calidad que Las Colinas Golf nos ha ofrecido tanto en el nivel de los apartamentos como en el disfrute de su gran recorrido de golf.
En el sentido puramente golfístico y desde el punto de vista personal fue un día redondo, simplemente porque conseguí aquello que persigues cada vez que pinchas bola en el tee del 1. Una buena vuelta. Una vuelta en la que mi mayor dificultad fue gestionar la adrenalina y las emociones porque sabía que estaba haciendo un gran resultado, que no me detuve a comprobar hasta haber embocado en el 18. Espero que cada uno de vosotros disfrutara de su partida como yo disfrute de la mía, resultados al margen, en compañía de vuestros partners. Los mios fueron Sandtee y Juanvi, jugadores en permanente progresión, con un comportamiento exquisito en el campo. Grandes.
El sarao empezó con el encuentro de los participantes y familias para cenar el viernes en la terraza de la casa club. Las ganas de pasarlo bien y de disfrutar del fin de semana en estas tierras se hicieron palpables desde el primer momento. Un poco de tertulia al acabar la cena, una copa y a dormir, ya que la primera salida era a las 08.50. Algunos ya habían podido disfrutar de baño y sol en la piscina de los apartamentos o en el Beach Club de Las Colinas. Estaba claro que las altas temperaturas no iban a amedrentar a los catalanes.
Salidas a las 08.50, 09.00 y 09.10. Tres grupos de tres. Los casi 30º de esas horas presagiaban un día de calor intenso, como así fue. Aún así, prácticamente todos jugaron a pie, e incluso alguno con bolsa al hombro. Bolsas que a veces dicen Basta!, como la de Sandtee y acaban en el furgón de cola del buggie. Menuda estampa la de Sandtee avanzando por la calle del 9 abrazado a su bolsa, cual osito de peluche! La cargamos en mi buggie y hacia los segundos 9. Un alivio para Sandtee, que también hizo una gran vuelta. Segundo en golpes netos. El primero en scratch, con 82 golpes fue Jaime, mi partner de San Javier.
¿El ritmo de juego? El propio de los jugadores omcateros!! Para qué dudarlo. 04.30 h. Si bien el campo no es excesivamente largo, hay que tener en cuenta que algunos enlaces de green a tee se hacen largos, y si el calor aprieta, más.
Entrega de tarjetas, cervecita y ducha en esos megaultrarepijos vestuarios de Las Colinas Golf. Qué nivel, taquillas forradas de piel (o imitación) al margen. Comida de germanor, jugadores y familias, para disfrutar de un rico arroz a banda y de una entrega de premios, modesta pero emotiva. El premio para el campeón estaba inspirado en la OMCat, y dado que se trataba del Open de la Huerta, busqué el semejante murciano. Si allí es la barretina, aquí sería la montera huertana, típica del traje regional murciano. Bordada para la ocasión. La montera ya luce en mi casa, acompañada del regalo sorpresa que me ofrecisteis. Un cuadro-placa de agradecimiento por la organización del Open. Muchísimas y sinceras gracias a todos. En especial para Martí y Marisa, que me da fueron los instigadores del detalle. Y si me equivoco, que el altísimo me perdone.
El premio para el ganador scratch fue para Jaime, una caja de 3 de las bolas de moda, la Penta de TaylorMade. Bolas que por cortesía de Jaime fueron a parar a la bolsa de Pisha, partner durante una partida en la que según comentaban los medios locales se demostró que Pepón es… Pepón es… de puño fácil. Locar, indudablemente estuviste presente en el momento puño tras la comida.
Agradecimiento muy especial para aquellas de nuestras mujeres que no juegan a golf y demostraron una infinita paciencia. Los golfistas hablan de golf y si se cambia de tema ya se lo montan para volver al inicio. Sabéis muy bien de qué hablo. Gracias chicas. Extensiva a los niños, aunque estaban más a su bola, y no de golf.
Sobremesa, gintonis seagramero y a descansar un poco antes de la cena, que tuvo lugar en de Bassus, macrocervecería-salchichería bávara en La Zenia. Metros y metros de salchicha y cerveza de elaboración propia. Después de la cena, una parte del contigente huertano dimos cuenta de mojitos y otros combinados en Jardines del Mar, en Campoamor. Chill Beach, según reza su luminoso. Glamour suralicantino a granel.
Despedidas varias y para casa a dormir, que al día siguiente Sandtee, Arán, Pisha y un servidor teníamos un fourballs en Lo Romero Golf.
Sandtee-Arán vs Pisha-Pepe. Ganamos (bueno, ganó Pisha, lo mio sólo sirvió para empatar un hoyo, grrr mala vuelta después de la gloria del sábado) 1 up. El match se decidió en el último putt de Pisha en el 18. Si lo metía ganábamos, si no, AS.
A partir de ahí, cervecita y a centrarnos en la gran final de la Euro, que tuve ocasión de disfrutar en casa junto a Sandtee y Pisha. Todos sabemos como acabó, lo cual, y aunque no tenga nada que ver con lo que aquí nos trae, puso un bonito broche al fin de semana.
El I Open de la Huerta ha muerto. Viva el II Open de la Huerta!!
PD. Para fotos, diríjanse al servicio de documentación gráfica del Open.